domingo, 30 de noviembre de 2014

"LAS TROYANAS", Eurípides

RESEÑA TEATRO


“Las troyanas” (Eurípides, 480–406 a.C.) Troya ha caído. Los defensores -entre ellos Héctor, su principal baluarte- han muerto. La ciudad es presa del botín y las mujeres se sortean entre los vencedores. Con este intenso arranque, nos presenta Eurípides cuatro espléndidos retratos de mujeres. Hécuba, la anciana reina, camina hacia la terrible esclavitud, mientras Casandra, la infortunada profetisa, se ve forzada a subir al tálamo de Agamenón, y Andrómaca, mujer de Héctor, tras sufrir la muerte de su hijo, Astianacte, arrojado desde las murallas, se ve tocada en suerte al hijo de Aquiles, Neoptólemo -en otra tragedia la veremos angustiada por el destino de un nuevo hijo tenido con éste-. Por último, contemplamos a la causante de tanta destrucción, la hermosa Helena, víctima de las propias armas seductoras con que fue agraciada por los dioses. Melenao se la lleva de regreso a su patria, con destino incierto. Eurípides, el más humano de los grandes trágicos griegos, muestra en esta obra su hondura de psicólogo y su gran conocimiento del alma femenina en toda su dramática plenitud. 

jueves, 27 de noviembre de 2014

LOS NIÑOS A LOS QUE ROBARON SU INFANCIA

DIMES Y DIRETES

Son aquellos que fueron en el pasado niños de verdad, o sea, que disfrutaron como sólo y verdaderamente disfruta un niño: jugaban, saltaban… y leían. Pero que luego, al hacerse mayores, se ideologizaron y negaron la propia realidad que ellos vivieron. He sido testigo de cómo personas que se lo pasaron pipa  en su momento con Enid Blyton y sus maravillosos libros de los Cinco, los Siete Secretos y el internado aquel de Torres de Malory, abominaron de estas novelas en su edad madura, con esa sonrisilla llena de suficiencia que ha sido, ahora afortunadamente menos, qué paciencia hemos tenido, la seña de identidad del progre. El Comité Central del Pensamiento, ese que infesta todos los campos –universitario, académico, periodístico…–, les prohibió atesorar, nunca mejor dicho, las vivencias de cuando eran niños, arrebatándoles su infancia de un plumazo, la cual ésa ahora yace, no sé si muerta, pero sí aterida y en andrajos, en cualquier cuneta silvestre del país. Ellos, lo hemos visto con estos ojos que se comerá la tierra, se volvieron con el tiempo petulantes, redichos y engolados; ellas, feas. Dios, en sus inescrutables designios, lo habrá querido así. 



miércoles, 26 de noviembre de 2014

EN LA ANTESALA (Al más allá... de la puerta)

HUMOR ENTRE CASCOTES (ENIGMA)


   -Mucho me temo –dijo el prelado- que se nos ha traído aquí con algún propósito non sancto.
   -¿Usted cree, padre? –preguntó la dama.
   -Esta sala, estos brocados, esos lienzos paganos que vimos a la entrada… me inducen a pensar que aquí tiene su sede el hedonismo.
   -¡Padre! –se escandaliza ella.
   -Y en su vertiente más dañina, según veo.
   -¿Está usted seguro?
   -Seguro, no. Siempre hay que considerar la duda, aun en un caso evidente como éste.
   -Deberíamos irnos.
   -Y además, ¿no ha notado usted ese perfume desde que entramos?
   -Sí, ahora que lo dice…
   -¿Y qué sabe usted de los habitantes de esta casa?
   -Le confieso que muy poco, padre. Sólo, que han venido recientemente del extranjero.
   -¡Del extranjero…! 
   -… Y que tanto él como ella proceden de familias acaudaladas.
   -¿Recibió usted la invitación por medio de un sirviente?
   -Una doncella…
   -Y expresaron el deseo de que yo asistiera al chocolate…
   -Sí, padre. Empiezo a ver que hice mal…
   -¡No, no! En todo caso yo, que estoy obligado por mi calidad sacerdotal. Espero –se inflamó- que respeten mi sotana.
   -¿Y si nos fuéramos? Me he fijado en el camino…
   -¡Este ministro del Señor no huye jamás! –blandió los puños-. Pero he debido venir solo. He cometido un error imperdonable al someterla a usted a estos rigores. Le diré lo siguiente: cuando se abra esa puerta y pasemos con nuestro anfitrión, le aseguro que no voy a permitir la menor befa. ¡Si es preciso, armaré un escándalo!
   -Sí, padre.
   -Usted secúndeme y no abra la boca.



martes, 25 de noviembre de 2014

"LA PROMESA", Friedrich Dürrenmatt

RESEÑA NOVELA

"La promesa",  Friedrich Dürrenmatt (1921-1990)Como en otras obras del autor, la lucha contra el mal -el metafísico y también el concreto, que ha alcanzado estremecedoras cotas en nuestra época- es el tema cardinal de esta novela. Un asesino de niñas, un vendedor ambulante que confiesa, un policía que no queda convencido y, desafiando las presiones de sus superiores, emplea su vida en localizar al verdadero criminal, ideando una terrible y peligrosa trampa para la que deberá recurrir a su mayor frialdad y paciencia..., todo ello se amalgama para ofrecer una de las novelas más destacadas de este imprescindible narrador y dramaturgo que refleja como pocos lo absurdo de nuestro tiempo, donde la crueldad y la barbarie amenazan el parapeto moral de la civilización que aquí se simboliza en una frágil niña que resulta imposible defender...



lunes, 24 de noviembre de 2014

FRUSLERÍAS AL DESGAIRE

Al arco iris

UNO: La hoja al viento carece de rumbo, se subordina al azar y acaba bajo el cepillo del limpiador municipal. Algunos ven en ello paradigma.
DOS: En los ríos hay zonas estancadas arrimadas a la orilla. Allí se crían ranas, que aportan de noche su particular algarabía que imitan los periódicos.
TRES: El artista es aberración de la naturaleza que ésta intenta, sanamente, destruir.
CUATRO: Las cuatro clases de locura: la individual, la “folie à deux”, la familiar y la que involucra a un pueblo entero.
CINCO: La transferencia: es el otro el que tú eres.
SEIS: Los griegos lo tenían muy claro: pasaba la Discordia, e inoculaba la enemistad entre los hombres.
SIETE: El ojo nunca se cansa de contemplar tres cosas: el océano, las nubes y los gatos. Hay quien dice que la mujer sería una cuarta. Los filósofos no se ponen de acuerdo.
OCHO: El Paraíso. El conservadurismo lo sitúa en el pasado; el progresismo, en el futuro.
NUEVE: El hombre prehistórico –se dice– no relacionaba la paternidad con el coito. ¿Y si fuéramos nosotros los equivocados?
DIEZ: Algo querrá significar lo que sucede.
ONCE: El conocimiento esencial no se acumula con las edades. Es fama que en ocasiones experimenta retroceso.
DOCE: La seguridad va pareja a la ignorancia.
TRECE: Dictadura es la forzada homogeneización de lo dispar. Pues entonces.

domingo, 23 de noviembre de 2014

"EL IDIOTA", Fiódor M. Dostoyevski

RESEÑA NOVELA

"El idiota", Fiódor M. Dostoyevski (1821-1881) - El príncipe Myshkin, uno de los personajes primordiales de la novelística universal, pasa por incapaz y enfermo: un idiota. Paradigma del ideal cristiano, a su alrededor se agitan las intrigas y los despropósitos, reconociendo la mayoría de los personajes su supremacía moral y también sintiéndose  incapaces de emularlo. El fracaso, al que de manera extraña contribuye el príncipe, viene a ser el saldo del intento. "El idiota" le supuso a Dostoyevski una intensa agonía como escritor y como hombre. Las sucesivas versiones que realizó de la obra le dejaban reiteradamente insatisfecho, dolorosa prueba para el escritor -todo escritor- de que el ideal, en este caso el ideal evangélico en su vertiente literaria, resulta trágicamente inalcanzable, si bien imperativo de seguir. Novela cumbre de un creador irrepetible.



jueves, 20 de noviembre de 2014

"EL VESTIDO ROJO"

TEATRO

Cuento triste "El vestido rojo"

" Abuelo y nieta, amarrados al recuerdo de la que se fue. Confusión, culpa y un tremendo desenlace"

(Todas estas obras se encuentran legalmente registradas. Quien quiera representarla puede contactar con la SGAE o enviar un e-mail al autor a: reydesola@gmail.com )

Personajes: Hombre mayor y chica joven.






miércoles, 19 de noviembre de 2014

ARTÍCULO DE LA CASTAÑERA (Al pretérito pluscuamperfecto)

HUMOR ENTRE CASCOTES (CAPRICHO)

    Ya no hay castañeras en Valladolid. O hay pocas. Menos de las que evoca la infeliz memoria. ¿Por qué ya no se alza, en los paseos, en las esquinas, en las plazas recoletas, esa garita gris, donde una viejuca de pañoleta negra –el sempiterno luto español por los muertos–, royendo interminablemente sus recuerdos, despacha su cucurucho de castañas a tanto la docena?
    ¿Qué hemos hecho de las castañeras? ¿A dónde han ido? ¿Volverán algún día, como las golondrinas del poeta, “sobre nuestras aceras sus quioscos a montar”? ¿Las asfixió el Gobierno a impuestos, acaso para subvencionar a los del momio? ¿O fuimos nosotros –cada uno–, quienes un día desdeñamos seguir alimentándonos del fruto, nos despojamos de la niñez como el que se quita el calzoncillo, y corrimos con la matraca al aire en pos de ese cruel espejismo que es la vida?
    El caso es que las castañeras han huido de las calles. Sólo quedan heroicas excepciones a las que habría que levantar un monumento. O una placa, que sale más barata y se puede gastar el remanente en putas.
    Y como tales tratamos a las sufridas castañeras. ¿Qué nos han hecho? ¿De qué crimen las hacemos responsables? ¿No ocurrirá, más bien, que cada cual la ha liado por su cuenta y la culpa, cómo no, a las castañeras?
    No son lo mismo los otoños, y no digamos los inviernos con su ausencia. Antaño, cuando teníamos frío o hambre, que más que del cuerpo eran del alma, nos comprábamos un cucurucho de castañas, de las que al menos dos venían con gusano, lo que tampoco era mal porcentaje y lo aceptábamos.
    Ahora, en cambio, ¿qué lenitivo, qué bálsamo podemos aplicar al espíritu aterido por falaces oropeles? No tengo ni idea.
    Habría que emprender una campaña por el regreso de la pequeña empresaria. O mejor una manifestación, acudiendo todos de mandil y pañoleta, y sosteniendo entre cuatro mocetones la caseta, horno incluido, a manera de rogativa por la lluvia, que sería, ¡toma!, de castañas.
    Posiblemente, así se sensibilizarían las conciencias y un futuro más esperanzado se abriría a nuestros ojos. A pesar de que las autoridades usurparan el protagonismo de la manifestación, que es lo que siempre hacen, porque para eso creen que se las paga.
    No podemos vivir sin castañeras. Hagamos los sacrificios necesarios, pero que vuelvan. Creemos una comisión que las emancipe desde los lugares a que se han retirado, sollozando por la incomprensión de una sociedad que ha perdido el norte y a quién le importa.
    ¿Para qué los distintos organismos dedicados a la cultura, aparte de para procurar este nobilísimo retorno? Así, entre otras cosas, dejarían de andar jodiendo la marrana y encontraríamos los verdaderos creadores menos trabas, pero a ver entonces cómo justificaban aquéllos su trabajo.
    Algún día, las calles se llenarán de castañeras y el humo de su precaria chimenea ascenderá derecho al cielo, excepto los días de viento que se meterá por los ojos, lo que hará llorar a tantos transeúntes, pero también de alegría porque lo que parecía imposible otra vez ha sido.

martes, 18 de noviembre de 2014

"LOS PAPELES PÓSTUMOS DEL CLUB PICKWICK", Charles Dickens

RESEÑA NOVELA

"Los papeles póstumos del Club Pickwick", Charles Dickens (1812-1870) Obra incomparable del humorismo, se publicó por entregas a partir de 1836, alcanzando un éxito colosal. Narra las aventuras de Mister Pickwick y sus amigos, acompañados por peculiares personajes, todos ellos magníficamente retratados por el novelista, insuperable maestro de la caricatura y el ambiente. Las situaciones equívocas, expresadas en un lenguaje irónico, los distintos relatos intercalados y las insólitas peripecias en que se ven inmersos los personajes bajo la dirección del rechoncho Mister Pickwick, secundado por su criado Sam Weller, serán totalmente del agrado del lector actual. Dickens es uno de los pocos novelistas cuyo mero nombre se identifica con un mundo -infancia explotada, miseria, pureza mancillada...-, que en esta obra alegre y optimista aún no asoma.

lunes, 17 de noviembre de 2014

NUBES DE COLORES

Al cierzo

UNO: Los hombres las prefieren tontas. No tardan en descubrir que no lo son.
DOS: Afirmar que algo es imposible significa que se conseguirá pronto. 
TRES: Para el dolor de cabeza, lo mejor es un martillazo en el dedo. 
CUATRO: Contemplando la vastedad del cosmos, Fulano se sentía insignificante. En su caso era cierto.
CINCO: Se puede escribir por encargo. Jamás se debe escribir bajo consigna.
SEIS: La bondad y la maldad se encubren siempre.
SIETE: Dos errores muy comunes sobre Cela: 1) Sólo la primera parte de su obra es válida; 2) De genio verbal, carecía de imaginación tabuladora. 

OCHO: No hay que llorar antes de tiempo.
NUEVE: Heráclito: “Todo pasa, nada permanece”.
DIEZ: La profecía: “Vas perdiendo la batalla, y tus tropas, 
incluidos algunos oficiales, desertan de tu campo. No sabes ya en quién confiar. Se mueven a tu espalda las cortinas y cuando te giras sólo hay aire. Los corredores del palacio están vacíos, y un crepúsculo de nubes cenicientas se introduce por los ventanales por donde antes te asomabas a recibir las ovaciones. No puedes ya rectificar. Tampoco quieres. Obtuviste al fin lo que buscabas”.

domingo, 16 de noviembre de 2014

"HISTORIA DE UNA ESCALERA", Antonio Buero Vallejo

RESEÑA TEATRO


"Historia de una escalera" (A. Buero Vallejo 1916-2000) - Pesimista, desesperanzado, sórdido..., este drama, que obtuvo el Premio Lope de Vega en 1954, supuso el nacimiento para el teatro de un nuevo autor que en adelante no dejó de entregar obras decisivas a la escena. De impecable construcción, asistimos a la vida de unos vecinos de escalera, cuyos destinos, siempre a ras de tierra, se entremezclan en un perpetuo y monótono fluir que se trasmite de padres a hijos sin posibilidad de escape. La única esperanza apenas apuntada reside en las generaciones últimas, que,  no obstante,  parecen inclinarse a repetir el error de sus mayores, los cuales se contemplan aterrados, como en un espejo deforme, en los proyectos y aspiraciones de sus hijos. Obra expresión de una época -inquietantemente próxima, desazonadoramente familiar- que ha saltado ya a la intemporalidad.



jueves, 13 de noviembre de 2014

HOJA DE RUTA DEL MESIANISMO POLÍTICO

DIMES Y DIRETES

Imagínate tú, caro lector, que vales poco. No destacas en ningún campo, intelectual o físico, y tampoco te adornas con prendas morales, como la humildad o la bondad. Tienes, eso sí, tu poquito de oratoria, bastante caradura y hasta un título universitario de andar por casa. Desde tus tempranos años basculaste al campo de la envidia, aunque tú siempre la has llamado ‘anhelo de justicia’. Encontraste acomodo natural en la política, juntándote con otros como tú. El país tiene problemas de cierta gravedad, nadie los niega. Pero tú con tus amigos los simplificáis en eslóganes agresivos, que rápidamente hacen suyos los incautos. Ofrecéis también la solución, que conlleva la felicidad universal de vuestra mano. Los ciudadanos os elevan al poder con ayuda inexplicable de las televisiones. Comenzáis a legislar. Las primeras medidas son muy aplaudidas porque van contra los ‘ricos’. Sin embargo, y para sorpresa y decepción del pueblo que os apoya, fracasan. Buscáis culpables. Los encontráis. Los reprimís. La situación se agrava. Leyes aún más restrictivas. Nada mejora, al contrario. La nación se desabastece: no hay ni para limpiarse el culo. Desenmascaráis todavía a más culpables. Muchos, sobre todo jóvenes, son apaleados. Algunos mueren. Vuestros discursos se vuelven incendiarios. Se va todo al carajo. Os podéis felicitar: habéis triunfado.



miércoles, 12 de noviembre de 2014

INCERTIDUMBRE EN LA GRANJA (A los animalitos en general)

HUMOR ENTRE CASCOTES (DISPARATE)

   El gallo se había venido tirando a las gallinas, que tenían fama de casquivanas y era cierto. Luego le intentó un viaje al cerdo, pero éste, revolviéndose, lo envió de un hocicazo al palomar, donde sembró alboroto y confusión entre las torcaces y hubo de expulsarle la granjera con el rastrillo. (En seguida hablamos de la granjera.)
   Entre las remilgadas ocas se comentaba que una de ellas, la más docta y ejemplar, se entendía con el de la cresta. Hubo conciliábulo, pero en ese momento cayó un chaparrón y cada quisque optó por donde pudo.
   Al asomar de nuevo el sol su mofletuda y sonriente faz entre las algodonosas nubes, rieron los conejos en sus jaulas. La vaca, que cada mañana se dejaba magrear las ubres y a quien le gustaba mucho ver pasar los trenes, les afeó el gesto avisando de la presencia de la camada de gatitos, que daban sus primeros y sorprendidos pasos bajo el porche. Muchas caras se ensombrecieron de censura, destacando la del percherón, que era un meapajas y por esta razón se le tenía una manía espantosa, pues luego los demás se tenían que comer el forraje.
   La granjera (aquí la tenemos), dueña de unas fantásticas domingas que comentaban en el bar los exégetas del pueblo, volvió a salir al exterior, y un vientecillo travieso la subió las faldas, circunstancia que fotografió implacable un satélite desde el espacio, y menudo jolgorio tuvieron en la NASA.
  La colonia de ratones, comandada por un severo roedor de encanecidos mostachos, se había lanzado en bloque para horadar los sacos de grano y llenarse la panza. Pero el gato, que a pesar de que le habían rebanado la botija se mantenía activo y diligente, hizo una escabechina diezmando a la cuadrilla, quienes luego exigieron responsabilidades políticas al provecto múrido, que echó balones fuera y tuvo el morro de afianzarse más en el cargo.
   Las alimañas del bosque hacía tiempo que deseaban invadir la granja, porque no soportaban que la tensión épica con que se ganaban el sustento fuera puesta en solfa por los cautivos. Éstos, al enterarse, se sintieron dominados por el terror, sentimiento que raramente experimentaban, pues solían engañarse sobre el sentido de la vida y pensaban que todo era Jauja.
  Cacarearon las gallinas, en esta ocasión no porque las empitonara el compadre, que no dejaba de ser un bravucón y no tenía ni media bofetada. Los gatitos, patitos y corderitos pidieron a sus madres respectivas que los adormecieran con un cuento, el cual fue sin excepción tan malo que no pegaron ojo en varios días.
   La granjera (vuelta con ella), que dormía sola, hecho que se juzgaba escandaloso en la comarca, se levantó durante la noche al oír ruidos, quedándose maravillada de la apocalíptica vorágine a que se habían entregado los animales, dándolo ya todo por perdido. Oscuras sombras –éstas son las alimañas– se deslizaron por el vallado hacia el interior de la granja.
   Empaquetó la mujer sus pertenencias personales, abandonando el lugar y yéndose a vivir con un robusto leñador que la había solicitado en vano anteriormente. Y es que, pensaba ella, a falta de pan buenas son tortas.
   Y de momento no se sabe qué más aconteció.



"LOS REFUGIADOS", Sir Arthur Conan Doyle

RESEÑA NOVELA

"Los refugiados", Sir Arthur Conan Doyle (1859-1930)Con cierto sentimiento de "traición" a la figura de Sherlock Holmes, el detective más famoso de todos los tiempos, recomendamos con igual fervor esta apasionante novela histórica que narra el ambiente previo a la expulsión de los hugonotes en Francia, bajo el reinado de Luis XIV. El ambiente palaciego, sometido a los vaivenes de las modas cortesanas, dependientes a su vez del ánimo del Rey, y bajo la influencia de las respectivas favoritas, está magistralmente descrito, al igual que el agreste paraje americano, sacudido por las luchas contra los indios, al que se ve arrojada la familia protagonista de la narración, huyendo de la intolerancia religiosa. Amenísima y que recuerda con idéntico vigor tanto al Dumas de Los tres mosqueteros, como al Fenimore Cooper de El último mohicano.

lunes, 10 de noviembre de 2014

VISTA AL FRENTE

A la resaca

UNO: Cuando te mueres, las exhortaciones son inútiles: será lo que hayas predicado con tu ejemplo. Las coartadas corren igual suerte. En el mejor de los casos, si fueron inocentes, morirán contigo; en el peor, delatarán tu incuria, acaso tu protervia y las veces que pisoteaste al prójimo para medrar. Por ello, muchos buenos aparecen malos y viceversa. De donde que, tarde o temprano, los postizos caen, resultando tu rostro verdadero.
DOS: El español, por el mero hecho de serlo, se considera que ha leído el Quijote por lo menos una vez.
TRES: El español ha dejado de llamarse Moncho.
CUATRO: La mujer española ha cambiado muchísimo. Pero sigue haciendo lo que le da la gana.
CINCO: Libro de cabecera es el que da vergüenza no haber leído... y no se tiene ningún propósito de hacerlo.
SEIS: Lo de las “avecillas del campo” es verdad contrastada. Pero entiéndase: todo lo contrario de improvisación y locura.
SIETE: Tras el primer párrafo de “Cien años de soledad”, García Márquez no supo ya cómo seguir. ¡Y luego dicen que el pescado es caro!
OCHO: La “vida literaria” es disciplina, esfuerzo, sacrificio, soledad... No se comprende que haya tantos aspirantes al martirio.
NUEVE: El hombre y la mujer no son iguales. En todo caso, equivalentes. Se ruega consultar el Diccionario. 



domingo, 9 de noviembre de 2014

"EL CASO DE LOS ANÓNIMOS", Agatha Christie

RESEÑA NOVELA

"El caso de los anónimos", Agatha Christie (1890-1976) -Una de las aportaciones más destacadas de la novela policíaca tradicional es la premisa de que el asesino -extrapolación de notorias circunstancias de la vida- suele ser quien menos se piensa. La dama del crimen lo ha demostrado a lo largo de numerosísimas novelas, al tiempo que vierte en sus ficciones su profundo conocimiento del corazón humano y una sencilla y admirable evocación de ambientes principalmente rurales de la vieja Inglaterra. Unas cartas maledicentes y anónimas comienzan a ser remitidas a distintos personajes de la pequeña localidad de Lymstock, provocando la desazón y desconfianza entre los vecinos... y alguna muerte. El caso lo resolverá miss Marple, que apenas aparece unas líneas en el libro.



jueves, 6 de noviembre de 2014

ABORTO, MUERTE, ESCLAVITUD Y UNA CODA ENTRE PARÉNTESIS

DIMES Y DIRETES

    Pues resulta que, después de la parada de burro de Rajoy sobre el aborto, el entero arco parlamentario es abortista. Así, como suena. Posiblemente, algún diputado, de leer esta columna, Dios no lo quiera, haría enfadados aspavientos negando la mayor: que la Ley sigue su trámite, que terminará saliendo, que él o ella, el diputado en persona, bla-bla-bla. Pero se me va el hilo de lo que quiero subrayar: la uniformidad que se nos viene encima, de lo que esto del aborto no es sino el siniestro y chorreante emblema en rojo sangre. 
    Todos tenemos que pensar lo mismo, ser clones, yo de ti, tú de mí, los unos de los otros, conformando un unánime y franciscano rebaño, con poco de franciscano y mucho de rebaño. Lo del aborto deja a la intemperie, ya no sólo a esa especie de conejos malnacidos, nunca mejor dicho, que son los abortados, sino a una ciudadanía mayoritaria que conserva el respeto al denominado ‘nasciturus’. 
    Hace menos de dos siglos, existían quienes se posicionaban en contra de que un ser humano esclavizara a otro. Ganaron y nos dieron un respiro. Pero ahora, mientras usted, caro lector, lee estas fruslerías, la esclavitud vuelve a implantarse en territorios de eso que llaman el Estado Islámico, donde por unos pocos dólares –entre 43 y 172, no me diga que no es chollo– usted se puede conseguir una doncella para hacer con ella lo que le dé la gana. 
    La abolición de la esclavitud nunca fue absoluta y aquélla se mantuvo bajo cuerda, pero en la estricta actualidad que comentamos tiene la arrogancia de quitarse la careta. Pero no quería hablar de aborto, esclavitud y otras pamemas, lo que pasa es que se trenzan unos temas con otros y al final te queda un churro de artículo, no como los que publica Prisa, tan aseados, tan limpios, tan correctos. 
    La unanimidad que acaba meritoriamente de conseguirse en el Congreso, sin más reacción que alguna aislada sonrisilla disculpatoria, no es sino la traducción al román paladino de lo que se pretende universalmente. Comenzó años ha con la cultura, que es como comienza todo, y luego vino lo demás. 
    El otro día me volví a ver, sabrán ustedes perdonarme, la celebérrima ‘Rio rojo’, del inolvidable Howard Hawks. Además de entretenerme por la vez enésima, salí más instruido en los valores que están periclitando. Entre otros, la mujer y su necesidad para el hombre, no sólo en la distancia corta, que cuando es demasiado corta, ya me entienden, queda abocada la mujer al pozo sin fondo del aborto, sin que el varón esté ni se le espere, pues sólo figura en el elenco para pasarlo bien sin compromiso. 
    Al igual que la distancia, aún más corta, de lo que hacen con las esclavas en otros territorios, con la ventaja de que si te aburres de ellas, las revendes o las matas, que nadie te va a decir ni pío. 
    (De la subvención multimillonaria al Grupo Prisa, con dinero de todos los españoles. por parte de la vicepresidenta del Gobierno, no pienso decir media palabra, que me he extendido más de lo que yo mismo me permito en este blog y en España suceden cosas raras.)

miércoles, 5 de noviembre de 2014

DE TAL PALO (A la genética)

HUMOR ENTRE CASCOTES (ENIGMA)

-Lo tuyo no es normal, Julio José.
-¡Pero si me gusta…! –dice el zangolotino dando una patada al suelo. 
-Te guste o no, esto tiene que acabar –responde con firmeza la madre-. ¡Vete a tu habitación!
Julio José desaparece, bamboleando los hombros. La madre se sienta en un sillón y hojea una revista. Al poco suena el teléfono y ella alarga el brazo.
-Sí, sí… Ya se lo dije… Qué pesadez… ¡Pues claro! –y cuelga.
Permanece un rato distraída con la revista y luego se oye el timbre de la puerta de la calle. La mujer deja la revista y se levanta.
-No la dejan a una estar tranquila –va murmurando-. Y para colmo, Fermina con la tarde libre.
Regresa con una mujer de su misma edad.
-Pero qué sorpresa, Clara, qué alegría me da verte. Y qué requeteguapísima estás. 
-Ya ves, hija –se despoja del abrigo de pieles y lo arroja a una silla-. ¡Jesús, qué calor tienes aquí! –se sienta y se abanica con la mano-. No estás haciendo nada, ¿no?
-Qué va. Estoy sola con Julio José. Me tiene más preocupada…
-No me digas que lo ha vuelto a hacer.
-Sí, hija, sí. Ya no sé qué decirle. No me hace caso.
-Yo de ti lo metería en un colegio.
-Es muy mayor, no creo que lo admitieran en ningún sitio.
-¿Y qué dice su padre?
-¿Alberto? –lanza un bufido-. Alberto no pisa en casa. Sólo viene a dormir, y cuando le hablo me dice que la culpa la tengo yo, que lo he mimado.
-¿Sabes lo que te digo?: que en esto ha salido a Alberto.
-Clara, ¿qué barbaridad estás diciendo?
-Mira, Cristina, si te quieres hacer la tonta…
-Clara, somos amigas desde hace mucho tiempo, pero no te consiento que hables de ese modo.
-Como quieras –se mira las uñas-, pero así no arreglas nada.
El hijo asoma su cabezota por la puerta.
-¡Julio José –le grita su madre-, vuelve inmediatamente a tu habitación!



martes, 4 de noviembre de 2014

"EMPERADOR Y GALILEO", Henrik Ibsen

RESEÑA TEATRO

"Emperador y Galileo", Henrik Ibsen (1828-1906) -El universal dramaturgo, conocido sobre todo por sus dramas contemporáneos -Hedda GablerCasa de muñecas...-, recrea en esta extensísima obra dividida en dos partes el desgarrador debate íntimo de Juliano, que, elevado a la máxima dignidad del Imperio, se opone con todas sus fuerzas al Cristianismo y restituye las prácticas paganas, lanzándose a una vorágine de conquistas, para terminar sucumbiendo y exclamando: "¡Venciste, galileo!" El genio de Ibsen ha escogido el momento histórico en que el afianzamiento del turbador mensaje del crucificado es considerado una opresión frente al señuelo de libertad que ofrece el paganismo, entrando en pugna ambas posturas, que es lo que, sin dudarlo, viene ocurriendo desde entonces en el espíritu de cada hombre. Oportuna observación para nuestro incierto presente, en que parece que quiere cerrarse un más que largo ciclo histórico de orden espiritual.



lunes, 3 de noviembre de 2014

AFINANDO EL INSTRUMENTO

Al croar de la rana

UNO: Casi todo lo que vemos y oímos es mentira. Pero se debe admirar la formidable propaganda.
DOS: Lorenzo Goñi: “La importancia de la suerte resulta escalofriante. El concepto de la justicia es una idea completamente humana que no existe fuera de lo humano, y que no existe en el cosmos. Talento, trabajo, belleza no son nada ante la suerte que es la que determina”.
TRES: Confucio: “La suerte no existe, todo depende de la voluntad del cielo”.
CUATRO: Balzac, en “Ilusiones perdidas”: “Un gran escritor es un mártir que no llegará a morir”. Y sobre el periodismo: “Un periódico ya no está hecho para ilustrar, sino para halagar las opiniones... Dentro de algún tiempo, todos los periódicos serán ruines, hipócritas, infames, mentirosos, asesinos; matarán las ideas, los sistemas y los hombres, y perecerán por ese mismo motivo”.
CINCO: Stevenson, en “David Balfour”: “Hay dos cosas de las cuales no deben cansarse los hombres: la humildad y la bondad”.
SEIS: Los demás países envidian nuestra “leyenda negra”. ¡Y mira que han hecho méritos por conseguirla!
SIETE: Políticos, médicos, abogados, escritores... ¿Se puede dudar de que la vida está llena de tribulaciones?
OCHO: El hombre feliz no tenía camisa. Alguien se la quiso regalar.
NUEVE: Sun Tzu: “En la guerra, a lo primero a lo que debemos adaptarnos es al enemigo".
DIEZ: Hay que proceder con orden, pero saberse manejar en el desorden. 



domingo, 2 de noviembre de 2014

"LA VENTANA SINIESTRA", Raymond Chandler

RESEÑA NOVELA

“La ventana siniestra” (“The high window”), Raymond Chandler (1896-1959) - El Doblón Brasher -antigua moneda de oro, fabricada en Nueva York en 1787- ha desaparecido de la colección donde se guarda. Philip Marlowe es llamado a investigar. El misterio se termina desentrañando, no sin antes desvelar la podrida interioridad de una familia, su oculto pasado y el corrupto fondo en que se han venido desenvolviendo los personajes, cuya línea divisoria entre buenos y malos es tan tenue que parece superfluo descubrir. 
Con el estilo incomparable del novelista -uno de los más importantes de la literatura norteamericana del pasado siglo-, y a través de la desengañada reflexión del detective, expresada en magníficos diálogos, chispeantes y llenos de irónico sentido, asistimos a la persecución inalcanzable de la justicia, tan arbitraria y sin sentido que sólo deja opción a conformarse con una ética insobornable personal... para la que, de manera inexcusable, se paga su precio.